La ruta, antiguo
camino de Guadalupe a Navezuelas conocida como
Ruta de Alfonso XI (rey que gustó de cazar
por estas tierras e incluso lancear osos), la
iniciamos en Puebla de Guadalupe por el barrio
de San José Obrero y dejando a nuestras
espaldas la bella figura de su Real Monasterio,
declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.
En dirección noroeste ascenderemos
casi en paralelo a la carretera, dirección
a Navalmoral de la Mata, que nos llevará
unos 500 metros después a la Ermita del
Humilladero, magnífico ejemplo del mudéjar
extremeño con influencia toledana, erigida
a principios del siglo XV y lugar de obligada
parada para los peregrinos que venían del
norte.
La carretera de la base militar,
hoy cerrada, nos lleva hasta el Pico Villuercas,
que con sus 1.600 metros es el punto más
alto de los Montes de Toledo, pero nosotros tomaremos
el sendero que continúa por la ladera de
la Sierra de Ballestero hacia el Cerro de la Arena,
a 1.274 metros de altura.
Volvemos a encontrar la pista asfaltada que lleva
a la ya nombrada base militar y si desviamos nuestro
itinerario hacia la izquierda podemos visitar
el Pozo de la Nieve, construido por los monjes
del Monasterio para almacenar dicho producto a
1.200 metros de altura. Desde aquí se divisan
los valles del Ruecas y del Viejas.
Ya en el valle del Viejas, entre
la sierra de las Acebadillas y la sierra de Viejas
entre robles y castaños, el río
nos acompañará por la izquierda
hasta que lo crucemos por un pequeño puente
de madera, lugar ideal para el baño.
Con el río Viejas por la
derecha nos iremos aproximando a Navezuelas por
el Collado de la Pariera, al pie del Cerro Carpintero
con 1.269 metros de altura. Descendemos unos 2
kilómetros y bordeando el pueblo entraremos
en Navezuelas por la calle de la Fuente, a 930
metros de altura. |