Esta ruta
comienza en la localidad de Cañamero, conocida
en toda Extremadura por la calidad de sus vinos
de pitarra y nos llevará hasta Guadalupe
por el antiguo camino que cruzaban los peregrinos
o los Reyes Católicos cuando iban a descansar
al Palacio de Mirabel.
Partimos de Cañamero hacia
el noroeste por el camino que conduce a la presa
del Cancho del Fresno, ascendiendo entre la vegetación
riparia, alisos y álamos. Antes de bajar
al río encontraremos un cruce donde dejamos
a la izquierda el ancho camino que llevamos para
tomar una vereda, que baja entre alisos y helechos
por la derecha a la antigua piscina natural. Cruzaremos
el muro que sostenía las aguas y ascendemos
entre jaras y brezos, por una vereda, hasta llegar
a la presa y por la margen derecha hasta casi
a su cabecera.
Hasta hace pocos años aquí
existió el valle del río Ruecas,
auténtico paraíso natural, convertido
hoy día en lugar elegido por bañistas
y amantes de los deportes náuticos y la
pesca.
Junto a una fuente veremos indicado
a nuestra derecha el desvío de nuestro
camino que nos hará subir a la Cruz de
Andrada a 670 metros, vecino de esta zona muerto
antaño a mano de unos asaltadores de caminos.
La senda continúa hasta
la Fuente de la Alevosilla y al lugar denominado
Melonar de los Frailes a unos 800 metros de altitud,
situado al pie de la Sierra del Águila.
Siguiendo el arroyo pasamos el Collado del Vento-
sillo. Durante 1 kilómetro tomamos ahora
una pista de tierra ancha, hasta desviarnos por
una vereda que nos llevará al famoso Castaño
del Abuelo, a 960 metros de altura, declarado
Árbol de Notable Interés y del que
ya se hablaba a mediados del siglo XIV. Desde
aquí se divisa la Ermita de Mirabel.
GUADALUPE
Continuamos por la derecha faldeando la ladera
del Pico Agudo, con una latitud e 1.092 metros
y entre robles y castaños descenderemos
por el Valle del Guadalupe, divisándose
en la lejanía la Puebla y su Real Monasterio.
Por una ancha y firme pista llegaremos hasta la
Ermita de Santa Catalina, a 750 metros de altura
y desde aquí al río Guadalupejo
entre fresnos, alisos y chopos. Cruzamos la carretera
y por el viejo camino asfaltado llegamos a Guadalupe
por la calle La Cruz. |